lunes, 16 de septiembre de 2019

Bienvenidos a este blog

Sean todos bienvenidos a este blog académico - profesional. En este espacio se publicarán trabajos de investigación e innovación que mejorarán los desempeños de los estudiantes de educación básica en el área Educación Física. Les invitamos a participar con sus opiniones y consultas al respecto.
Atte,
Prof. XXXXX XXXXX XXXXX

Conceptos de ciencia


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Referencias

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martes, 17 de septiembre de 2013

Sobre el éxito académico en uno mismo y en los demás

Prof. Carlos Enríquez Román

En el transcurso de los últimos años hemos podido evidenciar la inmensa acumulación y, obviamente la posibilidad, del conocimiento frente a  nuestro asombro; sea en  la ventana virtual de internet, sea en los estantes espesos de las bibliotecas ahora actualizadas o también, sea en la despensa mental de nuestros mejores profesores con estudios casi o siempre constantes. Y, cómo no, sea también en el mínimo costo que implica el fotocopiado de los textos y que nos permite llevar tal o cual conocimiento a casa.
Demás está decir que si antes la preocupación del hombre radicaba en no tener la oportunidad de tener acceso a las fuentes del conocimiento, en la actualidad esa preocupación se ha tornado en no tener ahora el tiempo (y la vida) suficiente para consumir con calma y provecho tanta información.
Sin embargo, el tener tal vez información y/o conocimiento disponible gracias a los saltos asombrosos de la tecnología así como el tener tal vez mayores -pero no suficientes- estándares en la esperanza de vida gracias a los avances de las ciencias médicas, seguimos con muchas interrogantes con respecto a la ausencia del éxito académico tanto en nosotros mismos como en nuestros alumnos, ¿qué sucede?, ¿por qué la pasividad de acciones frente a una realidad latente: esa que dice que ESTAMOS EN EMERGENCIA EDUCATIVA? y; de seguro, honestamente, en la lectura de este artículo seguirá esa inercia en el lector.
Quizás no cause mucha alteración también el saber o confirmar que nuestro país sigue manteniéndose aún entre los últimos lugares en lo que a rendimiento escolar se refiere ( 1 ) -primero se ubica Cuba, luego Argentina, Chile, Brasil, Colombia, México, Paraguay, Venezuela y..., más allá...Perú-; otra vez surge la pregunta: entonces, ¿qué sucede?
Al respecto, precisamente gracias a la abundante información revisada, hemos podido concluir a criterio personal que la razón de esta coyuntura educativa es justamente el no utilizar los mecanismos tendientes a lograr el éxito académico, hecho que se manifiesta tanto en profesores como en alumnos. Así, no se logra el éxito académico (situación que se demuestra en la adquisición de parámetros  aprobatorios y/o óptimos en las diversas actividades evaluativas) porque sencillamente se desconoce el conjunto de factores que inciden en el aprendizaje y el dominio pertinente de los mismos.
Entonces, entendiendo que un buen rendimiento educativo supone tácitamente un éxito académico,  muchos investigadores han tratado de demostrar y explicar los factores que a su parecer  podrían promover aprendizajes efectivos.
En 1998 Peter Gurney planteaba que para que el ser humano desarrolle al máximo sus potencialidades intelectuales, debe partir de su conocimiento y aceptación a sí mismo para que con ello logre mayor claridad de sus limitaciones y talentos, mayor seguridad, creatividad y alcance; así, logros académicos más altos.
R. Feuerstein (1984) indicaba que la inteligencia es como un plástico flexible que puede moldearse a voluntad. No negaba que hay una herencia básica. Este autor afirmaba que, con un entrenamiento adecuado, la persona puede rendir y desarrollar su potencial de aprendizaje.
William James (1985) afirmaba que el pensamiento, la voluntad y la acción son un todo interrelacionado; para que haya un simple acto voluntario, es preciso que antes exista conciencia kinestésico-muscular. Consideraba que es importante que la persona desarrolle hábitos estables y control personal, por medio del ejercicio de la fuerza de la voluntad.
Así, con los aportes de la psicología cognitiva y la neuropsicología y de los más específicos del ramo tales  como Arrieta, Camino y Cichelli (1988) -que plantearon el uso del computador como influyente en la atención, motivación y autoestima-; como Sánchez (1989) -que incidió que un aprendizaje atento y motivado es un aprendizaje que aprende y a su vez aprende a aprender-; o, como G. Jiménez  (1991) -que afirmó que la disciplina y el autocontrol conscientes permiten alcanzar una meta, entre ellas el éxito académico-; etc., podemos relucir junto con M.A. Olivares (2002) que los factores que inciden directamente en el aprendizaje escolar, en el rendimiento y/o en el éxito académico, en términos de porcentaje, son (tómese nota si se quiere):
·                     Autoestima                             27%
·                     Atención al estudiar                25%
·                     Coeficiente intelectual             25%
·                     Tiempo dedicado al estudio    20%
·                     Otros                                    03%
           
Como se ve, al tomar en cuenta estos factores, al conocerlos y utilizarlos será posible no sólo lograr el éxito personal sino también el de las otras personas que dependen de nuestra labor pedagógica


    Si la autoestima es baja, no habrá una fuerza de voluntad ni disciplina, ni autocontrol y se caerá en la apatía, en la indisposición corporal del habla o del pensamiento. La persona que se valora a sí misma se conoce, se acepta, valoriza sus virtudes, defectos y posibilidades, y sus fracasos y errores son oportunidad para aprender y crecer.
    Si de atención se refiere, esto es lo que hace falta en uno mismo y en los niños y niñas; y esto se logra no pensando que se va a motivar simplemente con actividades de acercamiento al tema de estudio sino despertando íntegramente la expectativa. Una persona expectante es una persona con demasiada atención a lo que le interesa.
El otro factor referido al tiempo dedicado al estudio no debe quedar de lado pues no sólo sirven las "lecciones" tratadas en el aula sino sirven más las ampliaciones -sean con interés personal como con promoción de parte de un intermediador- en diversos contextos. O sea, se aprende más y mejor cuando se indaga más de lo debido sobre el tema tratado. El coeficiente intelectual será pues proceso y producto con y de los factores antedichos.
Otros factores adicionales son los recursos adicionales: medios y materiales actualizados, comodidad, apoyo externo, clima prosocial, normas a seguir, etc.
En conclusión, para lograr el éxito académico en uno mismo y en los demás primero es tomar en cuenta estos factores y luego asumirlos como  aliados efectivos: promoviendo la autoestima de los demás, lo hacemos con nosotros mismos; poniendo atención a lo que hacemos, generamos  la atención de los demás; dedicándole su tiempo al estudio dejamos modelo a los demás y; demostrando un coeficiente intelectual adecuado, invitamos a los demás a relacionarse con este.

NOTAS:


 ( 1 ) Situación demostrada desde los estudios comparativos internacionales realizados por el  LLECE (Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación) de la UNESCO y por el PISA (Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes) de la OCDE: 1998 y 2002, respectivamente.

En problema en el rendimiento académico: el olvido

Prof. Carlos Enríquez Román
Hay un dicho lógico que dice: “Para recordar es necesario antes olvidar”.
Cuando hablamos del olvido, tácitamente también consideramos a la memoria. Por eso, en cuanto a esta última, las teorías que evocamos difieren una vez más en el papel que asignan a esta Operación del Pensamiento en los procesos de aprendizaje. Los conductistas en general no la han investigado ( 1 ). Algunos teóricos conductuales conciben la memoria en términos de conexiones nerviosas establecidas a partir de comportamientos asociados a estímulos externos. La mayoría de los teóricos conductuales consideran que el olvido es el resultado de la falta de respuesta con el paso del tiempo.
Por otro lado, las teorías cognitivas le dan una función relevante a la Memoria. Las teorías del  procesamiento de la información llegan a comparar el aprendizaje con la codificación, es decir, con el almacenamiento en la Memoria de conocimiento organizado y significativo. La información se recupera en respuesta a llaves pertinentes que activan las estructuras apropiadas de la memoria. El olvido es la incapacidad de recuperar la información  como resultado de la utilización de llaves inadecuadas para acceder a ellas, interferencias o pérdidas de la memoria. Entonces, no sólo es crucial la memoria para el aprendizaje; sino sobre todo, la forma de adquirir la información determina cómo ésta se almacena y se recupera.
Por consiguiente, de acuerdo a cada postura teórica sobre la función de la Memoria existirán implicaciones importantes para la enseñanza y el aprendizaje (rendimiento académico). Las teorías conductuales postulan que el repaso periódico de las conductas mantiene su vigor en el registro de los alumnos. Las cognitivas, por su parte, se preocupan más de la presentación del material, de manera que los alumnos puedan organizarlo, relacionarlo con lo que ya saben y recordarlo significativamente.

Así, memorizar es la capacidad de conservar experiencias e informaciones de todo lo que nos rodea. La memorización nos permite repetir, evocar, recordar y retener lo que hemos previamente aprendido.
Para entender un poco más este fenómeno, distinguiremos tres fases:
•    Adquisición o registro.
En esta fase percibimos y codificamos las informaciones recibidas, seleccionando previamente sólo aquellas en las cuales se centra nuestra atención (nuestra atención es selectiva porque nuestra selección estará motivada por factores emocionales).
•    Conservación, retención o almacenamiento.
Esta fase se caracteriza por ser un intervalo entre la fase de adquisición y de evocación de lo que se ha retenido. No todo lo que se registra o adquiere se conserva, olvidaremos muchas informaciones o las modificaremos.
•    Recuperación, reactivación o recuerdo.
En esta fase las informaciones contenidas en la Memoria se hacen resurgir y son utilizadas.


¿ Por qué se olvida?
Olvidamos porque no tenemos costumbre de desarrollar una estrategia de recuperación de la información en la fase de adquisición. Porque existe una pérdida natural de la información que no utilizamos. Y, porque hay interferencia entre informaciones similares.
Cuando olvidamos por falta de estrategias de recuperación en realidad lo que nos ocurre es una incapacidad para poder evocar el contexto al focalizar la atención en hechos pasados. Desarrollar esta capacidad implica poder “mirar hacia atrás” y lograr apreciar qué datos nos servirán para recuperar la información. (Por ejemplo, en el Perú el número 28 de julio nos evoca al Himno Nacional, los desfiles, los días feriados, etc.).
La información que no es utilizada durante mucho tiempo, así como aquella que para nosotros no guarda importancia, no se retiene en nuestra memoria de corto plazo y constituye una de las formas más comunes de olvido. (Por ejemplo se recuerda el número de teléfono de nuestro hogar, pero al cambiarnos y obtenemos un nuevo número, nos olvidamos del anterior).
La interferencia se produce cuando recibimos simultáneamente varias  informaciones o antes o después que nos dificultan su adquisición, evocación y recuperación. Sentimientos, emociones y otros elementos empañan el recuerdo (por ejemplo, si estamos muy interesados viendo las noticias en la televisión y conjuntamente recibimos otra noticia ligada emocionalmente o que tenga más importancia para quienes la recibimos, las noticias de la televisión pasarán a segundo plano y quedarán en el olvido porque  retendremos lo que en ese momento nos importa más).
Por estas razones, los estudiantes deberán “repasar” sus clases y transformar esta práctica  como una actividad fundamental para retener la información.
Favorece la retención el repaso antes de dormir porque hay menos interferencias con otras actividades y el cerebro sigue “trabajando” con las últimas informaciones recibidas.
Cuando asistimos a clases, retenemos un 80% por la información que se recibe a través de la vista, el oído y el pensamiento, el resto se dispersa. Si esta información no es evocada sistemáticamente se olvida. A las ocho horas de haber estudiado, la retención es de un 20% y corresponde a la idea general del tema. Con un repaso sistemático ojalá diariamente, luego cada tres días, cada semana, cada quince días y finalmente cada mes, la información quedará almacenada en forma definitiva. (Por ejemplo, retenemos fácilmente los nombres de las calles, los números de teléfono, direcciones, las tablas de multiplicar, etc. cuando más frecuentemente los repetimos y "utilizamos"). Observemos estos datos de la permanencia del recuerdo:
SIN REPASO: hoy (100%), mañana (50%), semana (20%), mes (5%), año (0%)
CON REPASO: hoy (100%), mañana (95%), semana (100%), mes (100%), año (100%)
    Precisamente por esta razón es vital que las acciones académicas se lleven a cabo de forma holística: que el docente promueva la reiteración de las sesiones pasadas asociándolas con las nuevas y que el alumno asuma el repaso paulatino de los temas tratados y los extienda a nuevas situaciones. Consecuentemente el olvido no sería un problema para el rendimiento académico. Así de simple.
    Tal vez este tema es obvio, pero bien vale la pena recordarlo, no olvidarlo.

NOTAS:
( 1 ) Skinner, Mayer, Bloom, Gagné y la generación de neoconductictas adeptos a la posición reflexiológica han considerado a la Memoria como un  factor importante de la estructuración de aprendizajes expresados en modificaciones conductuales nuevas, pero no han profundizado el rol de esta en la estructuración del conocimiento.


Habilidades para comprender

Prof. Carlos Enríquez Román

El lenguaje (facultad y manera de expresarse, conjunto de señales que dan a entender una cosa, estilo de hablar y/o escribir o simplemente idioma) ha sido considerado un elemento central para la comprensión de la mente. El hombre se distingue de los animales de muchas maneras, pero una diferencia fundamental es el uso de la palabra, ya que la brecha entre el lenguaje humano y los sistemas de comunicación de los  animales es inmensa.

Y, precisamente, en el plano educativo el lenguaje es el principal medio para enseñar, establecer reglas y transmitir prácticas culturales -obviamente para aprender-. La comprensión del lenguaje hablado y la del escrito comparten ciertos procesos. El fenómeno más básico es la comprensión del habla; la comprensión de la lectura agrega otros procesos.
Sin embargo, en la mayoría de centros educativos de nuestro contexto a menudo se pasa por alto la comprensión del lenguaje -que es un componente central de la educación- a favor de la lectura y la redacción, lo que no significan por ello que sean actividades desligadas de esta.
Así, los esfuerzos para comprender el lenguaje hablado y escrito representan un proceso de solución de problemas en el que participan conocimientos específicos y de procedimiento.

En ese entender, los componentes principales de la comprensión son:
-    La percepción. Atender y reconocer una entrada de información; en la comprensión del lenguaje, las pautas sonoras se convierten en la memoria de trabajo.
-    El análisis  gramatical. Divide mentalmente estos sonidos en unidades de significado.
-    La utilización. Se refiere al destino de la representación mental analizada, una vez aprendida la materia o contenido, el alumno podrá preguntar lo que no comprende, pero estará en condiciones de responder a una pregunta.

Bajo estas premisas, en este artículo intentaremos, por consiguiente, realizar un esbozo general de la comprensión de la lectura  y de los signos (decodificación) en su relación con la comprensión del lenguaje mismo. 

La lectura
Al igual que la comprensión del lenguaje, la lectura implica percepción, análisis gramatical y utilización. El aspecto perceptual de la lectura (reconocer las palabras) se denomina acceso léxico o decodificación. Por lo tanto, la comprensión es el acto de dar sentido a la información impresa.
Para la lectura las investigaciones recientes respaldan la validez de cuatro supuestos:
-    La habilidad de leer es una tarea compleja en la que participan procesos perceptuales, cognitivos y lingüísticos.
-    Es interactiva en el sentido que el lector obtiene información de muchos niveles (fonológico, morfológico, semántico, sintáctico, doctrinal, interpretativo) antes de proceder en secuencia desde la decodificación elemental hasta la comprensión.
-    El sistema de procesamiento de información del hombre limita nuestra capacidad para procesar los textos (por ejemplo, atención, percepción, memoria de trabajo). Cuando los procesos de los niveles inferiores (decodificación) funcionan de manera automática, se libera más espacio para las funciones superiores.
-    La lectura es una estrategia. El lector se impone metas, elige tácticas, supervisa su progreso, es decir es metacognitivamente activo.

La lectura comprensiva
Lo esperable en términos normales es que de  410 palabras por minuto se accese a la comprensión de más del 70% de lo leído.
Pero las cifras actuales muestran que los alumnos que ingresan a la educación superior están muy debajo de estas cifras ideales (1).
  
Veamos algunos aspectos claves:  a) la percepción visual, y b) la comprensión mental de aquello que estamos viendo.
¿Qué vemos?
Signos: LETRAS
Un conjunto de signos: PALABRAS
Un conjunto de palabras: FRASES Y ORACIONES

Para que lo que leamos tenga sentido, necesitamos captar estos conjuntos de palabras en décimas de segundo. Y los requisitos para una comprensión lectora son:

-    Alto nivel de abstracción
-    Captación y elaboración mental del texto
-    Separación de las ideas entorpecedoras ajenas al tema de la lectura.
-    ¡PRACTICAR !


Entonces, para leer y COMPRENDER es importante considerar:

a)    Mejorar la percepción de ideas subcompletas para mejorar la percepción de la idea completa:
•    Fijaciones de "unidades de entendimiento" -palabra o palabras articuladas entre sí con una idea central-: No más de tres por línea. (cuando el ojo recorre el texto va dando saltos)
Mal: la  biblioteca  es  un  banco  de  conocimiento
Bien/    la biblioteca      es un banco de conocimiento

b)    Evitar defectos comunes:
•    Regresión: Vamos leyendo y de repente nos devolvemos. Esto demora la lectura.
•    La lectura en voz alta: En general se lee mucho mejor interiorizando lo que se está leyendo.
•    Vocalización: Se produce cuando se lee y al mismo se pronuncia lo que se está leyendo.
•    Subvocalización: Se produce cuando se lee una palabra y se repite interiormente, como si nuestro cerebro fuera una caja de resonancia de los conceptos que estamos leyendo.

Estos defectos conducen a un gasto de energía que no es conducente a lograr una lectura comprensiva. Es por ello recomendable hacer una prueba de lectura con los alumnos y detectar estos defectos con el objeto que los superen.

c)    Comprender el párrafo completo:
•    Foco en captar la idea central. Se buscará captar lo que es central de lo que es periférico. Lo central será subrayado, destacado etc.

d)    Aplicar la denominada "lectura telegráfica":
•    Seleccionar rápidamente las ideas principales y secundarias prescindiendo de las superfluas (usar marcador, resaltar), el objeto de este ejercicio es aligerar, facilitar la lectura.

e)    Lectura de reconocimiento:
•    El texto se inspecciona buscando palabras claves.
•    La búsqueda se hace en orden: mirar el índice, los nombres de los capítulos y sub capítulos, ubicar los párrafos de interés y “pasear” la vista.

f)    La lectura – estudio:
Para el conocimiento ordenado y sistemático del contenido de un texto debemos:
•    “Meternos” en el tema; título, índice, introducción.
•    Descubrir la organización del contenido.
•    Lectura de reconocimiento.
•    “Mapear” la estructura.
•    Leer cada párrafo, resaltar.
•    Esquematizar e internalizar: Esto consiste en repetir lo que está escrito sin mirar el texto.
Cuadro sinóptico: Comprensión de lectura en el marco de la comprensión lingüística:

Decodificación
Significa descifrar símbolos impresos o hacer correspondencias entre letras y sonidos con un método de palabras completas (equiparación / reconocimiento de patrones) o uno fonético (sonido / decodificación). En el método de palabras completas, la palabra impresa se equipara con un patrón similar que posee en la memoria  a largo plazo que activa su significado para comprenderla. Este método descansa en procedimientos de reconocimiento de los patrones que se encuentran en nuestro vocabulario visual.
En el método fonético, pronunciamos la palabra dividida en sílabas y generamos patrones sonoros correspondientes. Estos patrones fonéticos activan el significado de la palabra en la memoria.
En cualquier caso, el reconocimiento de palabras es un aspecto crucial de la primera enseñanza de la lectura. La comprensión es el acto de asignar un significado a la información impresa y utilizarla para algún fin en particular. La metacognición es importante para la lectura porque se relaciona con la comprensión de los estudiantes y con su supervisión del objeto y las estrategias de lectura. (leemos de izquierda  a derecha y de arriba hacia  abajo y habitualmente no supervisamos nuestra comprensión ni modificamos nuestras estrategias de lectura).
La metacognición entra en escena cuando se trata de establecer metas, evaluar el progreso y hacer las correcciones necesarias. Los lectores hábiles no empiezan todas sus lecturas de la misma manera. Determinan un objetivo: encontrar las ideas principales, atender a los detalles, ojear, captar el meollo, etc. enseguida, adoptar la estrategia con la que piensan que cumplirán con el objetivo. Cuando las estrategias de lectura están muy desarrolladas, muchos de estos procesos pueden ocurrir de manera automática.

Los lectores hábiles, cuando leen, van supervisando su progreso. Si su meta es localizar las ideas importantes y no han localizado ninguna después de leer unas cuantas páginas, están preparados para releerlas. Si encuentran una palabra que no entienden, tratan de  determinar su significado a partir del contexto o consultan un diccionario antes de seguir leyendo.

Redes sociales e identidad en los estudiantes

“La educación es, antes que todo, diálogo. Dialogar es coeducar y coeducarse. Los nuevos canales de comunicación amplían estos procesos ofreciendo multiálogo y, por ende, multieducación”.

Prof. Carlos Enríquez Román

Internet (Red global o Red Internacional) inicialmente fue concebida como un instrumento o herramienta con un beneficio verdaderamente importante. Desplegó su utilidad en las actividades del ser humano comenzando por sus aplicaciones en actividades militares, luego en las informativas, más tarde en las económica-financieras y actualmente  en las educativas (fundamentalmente en la provisión de datos e información y en la teleeducación) y en las comunicativas-sociales.
Lo que en un momento significó un modelo gris y monótono de comunicación a la fecha se ha tornado en una suerte de nuevo canal comunicativo bidireccional y hasta, si se quiere, multidireccional. Este canal es lo llamamos “Redes sociales”.
En este aspecto podemos centrar nuestro análisis para proponer elementos de discusión acerca de la influencia de estas redes sociales como herramienta importante en los procesos educativos en el marco de la era global y el dominio de las TICs.
 Por medio de Internet, en referencia a nuestras oportunidades comunicativas, podemos transmitir pensamientos y sentimientos (información) a través de los correos electrónicos y podemos, asimismo, establecer conversaciones en tiempo simultáneo a través de los chats, las mensajerías instantáneas y las video – conferencias. El fondo de todo esto es que estas herramientas tecnológicas han influido (y vaya que sí lo han hecho) en nuestras maneras de comunicarnos  y en las maneras de percibir el tiempo y el espacio; consecuentemente, han contribuido de forma significativa a cambiar nuestros conceptos, procedimientos y actitudes en nuestras relaciones sociales.
Últimamente hemos sido testigos vivenciales de cómo los múltiples sitios web que ofrecen novedosas posibilidades que son de aceptación mayoritaria de los usuarios, como el caso de  “Facebook”, “Hi5”, “Youtube”, “Tagged”, “Wain” y últimamente el famoso “Twiter”, permiten crear espacios propios en la red para colgar fotos, videos, música, además de generar cadenas de amistades para compartir información, dejar mensajes y/o para sencillamente “mantenerse en contacto” no sólo con una sino con varias personas a la vez (también usuarios de dichos sitios). Y todo eso de forma gratuita.
Al margen de las opiniones que consideran la ausencia del contacto real pues éste viene a ser una suerte de “contacto artificial” sin interactuación y relación “cara a cara” entre los usuarios, lo que origina el aislamiento y la disminución de las capacidades de entender y pensar en forma activa y crítica, estos nuevos canales de comunicación virtual contribuye a la normalización de los patrones morales culturales pues, como funcionan en el espectro mundial, ha sido diseñados para promover la aparición de las denominadas “comunidades virtuales”; esto es unir perfiles con preferencias específicas (música favorita, hobbyes, lecturas, gustos concretos o generales, etc.) sin que el idioma sea un obstáculos ya que los traductores virtuales se han hecho cargo de romper las brechas lingüísticas.

Considerando entonces estas posibilidades de comunicación y socialización  global y sus maneras variables, no es secreto que los jóvenes, hoy en día y por medio de estos recursos, se relacionan más y se van alineando a comunidades virtuales uniéndose por intereses muchas veces efímeros y ausentes de contenido como búsqueda de amigos o parejas ocasionales, equipos deportivos, clubs de fans, etc. al punto que por ello la construcción de la  identidad y la personalidad se vuelva falsa.
Y este es el inconveniente. Por un lado, por situaciones de "reinvento", de cómo quisieran como les vean los demás, los estudiantes juegan peligrosamente a negar sus características y su misma personalidad y; por otro lado, por situaciones de seguridad, hay que considerar el hecho de que los datos personales deben no ser los verdaderos pues se corre el riesgo de que éstos sean utilizados con intenciones nada saludables.
Hay retos aún que deben ser tratados con pinzas por quienes pregonamos la valía de las redes en el campo educativo. Queda entonces recurrir a dialogar al respecto.

viernes, 19 de abril de 2013

LA ESCRITURA DEL PROFESOR: UN RECURSO PARA LA LECTURA DE LOS NIÑOS


Por Manuel Valdivia Rodríguez

En los primeros grados de la educación primaria se produce el aprendizaje de la lectura y la escritura. En este campo, además de dos importantes adquisiciones (las capacidades de intelección del contenido y la apropiación de estrategias de desciframiento de palabras nuevas), los niños van formando en estos grados, como una tercera gran adquisición, su vocabulario visual, gracias al cual su lectura será más fluida y su entonación será mejor, todo lo cual permite que se concentren en el contenido de los textos que leen. Es preciso decir, aunque sea solo de paso, que además de facilitar la lectura,  el vocabulario visual cumple otra función, en extremo valiosa para la producción de textos: es una base de la escritura y la ortografía.
El vocabulario visual se constituye, al principio, con las palabras que los niños consiguen decodificar progresivamente durante las actividades expresamente dedicadas al aprendizaje de la lectura. La imagen de cada palabra que el niño descifra cuando la ve por primera vez es guardada en la memoria, y su recuerdo se refuerza cuando el niño vuelve a  encontrarla en contextos escritos diferentes[1]. Este vocabulario –formado sistemáticamente en las secuencias de aprendizaje de la lectura- se enriquece con la lectura posterior de textos impresos en sobre soportes diversos, y se enriquece también –esto es lo que quiero hacer notar ahora- con la lectura de los textos que escribe el profesor delante de los niños (en la pizarra o en las láminas de texto que prepara con anticipación).
Explicaré la última afirmación con un ejemplo: Los profesores acostumbran escribir todos los días, en una esquina de la pizarra, la fecha correspondiente. Ese es ya un texto, cuyo contenido y forma cambia a lo largo de la semana (lunes 30 de marzo, martes 31 de marzo, miércoles 1° de abril, etc.). Como este texto es leído repetidamente por los niños, la forma gráfica de los nombres de los días y los meses se va grabando en su memoria. Al cabo de un tiempo, pueden reconocerlos sin problemas, aun cuando no se haya hecho una enseñanza explícita de tales nombres, porque ya son parte de su vocabulario visual.

Lo mismo sucede en múltiples ocasiones de la actividad escolar: cuando se escribe textos de rutina (la agenda de la semana, el cartel de asistencia, la colocación de rótulos para ordenar el contenido de un estante, etc.). Y se hace lo mismo cuando se presenta una lámina (Las partes de la planta, El mapa de la comunidad, Los animales de la región, Los artículos de higiene personal, etc.); o se muestra la letra de una canción que se va a aprender,  o se construye listas de nombres (la conformación de los grupos para una danza que se va a presentar en un festival,  la lista de materiales que se debe conseguir para hacer una actividad, etc.) u otros textos discontinuos (mapas semánticos, mapa conceptuales, familias de palabras, cuadros sintácticos, etc., etc.). La relación de ejemplos puede ser inacabable, pero los expuestos bastan para mostrar que en el aula se producen oportunidades variadas para la presentación de textos escritos por el profesor, con la ventaja de que la mayoría de tales textos  es construida con la participación de los niños, que, en cierto modo, dictan al docente lo que debe escribir y conocen, en consecuencia, el contenido de lo que está escribiendo. Siendo así, todos los días hay ocasiones de escritura delante de los niños y de lectura de lo que se ha construido.
Los textos que se arman en la pizarra o se escriben en un pliego de papel como parte de las actividades de aprendizaje y de organización de la vida escolar suelen ser plenos de significado para los niños; son leídos una y otra vez para examinar ese significado; son corregidos o ampliados; son escritos o reescritos. Todo eso da ocasión para nuevas lecturas, lo que permite la internalización de la forma de palabras que los niños van conociendo, y que probablemente encontrarán en los materiales que tengan que frecuentar después. Para este efecto, estarán ya insensiblemente bien preparados.
Para que la frecuentación de estos textos redunde en favor de la lectura infantil, deben estar escritos con letra no ligada, “de imprenta”. A fin de cuentas, lo que buscamos es que los niños lleguen a estar en condiciones de leer los textos impresos de libros, revistas, periódicos, etiquetas, documentos de uso social, y todo eso está escrito con letra no ligada.
El problema es que muchas veces ese valioso cúmulo de textos es escrito por el docente con letra ligada –o “corrida”, como se suele decir. Aun cuando están escritos con buena caligrafía,  esa no es la forma que los niños van a encontrar con mayor frecuencia en la lectura. Como la mayoría de los profesores escribe habitualmente con letra ligada (las actas de notas, los mensajes que se inscribe en las agendas de los niños, los documentos personales) les resulta fácil hacer lo mismo en la pizarra, pero al hacerlo así ayudan muy poco a los niños.
La letra recomendable para todos los textos que deben leer los niños es la no ligada; el estilo más adecuado, el Script (Aunque cualquier otro estilo de letra de las llamadas sans serif puede ser útil –como la Century Gothic, Comic, Arial, Calibri  y otras parecidas [2]).
Habrá profesores que dirán “¿Entonces tengo que aprender a escribir con letra Script”? La respuesta es sí, porque los profesores deben manejar con soltura los dos tipos de escritura: ligada y no ligada. Eso es parte de su competencia como docentes en las aulas de educación primaria.
En cierto modo, la regla tendría que ser esta: Todo material destinado a la lectura de niños debe ser presentado en letra no ligada, de preferencia Script. Y no se está desencaminado decir que, cuando se escribe textos destinados a la lectura infantil se está desperdiciando una valiosa oportunidad de fortalecimiento de la lectura de los niños a través de la escritura del profesor.

[1] Conviene advertir que la aprehensión de una palabra es todavía más compleja, pues no se reduce a la imagen visual. Al mismo tiempo que fija en su memoria la imagen de la palabra, guarda su significado, la manera de pronunciarla, incluso su función gramatical (y aun mucho más). Todo esto no se da de una vez, sino que se produce en los distintos momentos en que el niño encuentra la palabra y analiza los enunciados donde la halla. No obstante esta complejidad, por ahora nos referiremos solo a lo gráfico visual.
[2] Empleo las denominaciones de las fuentes que se encuentran en las computadoras. De todas ellas, la mejor resulta ser la Century Gothic, por su parecido a la Script en el trazo de la ‘a’ y de la